oso y madroñoLlega el verano y con él, Madrid se convierte en una de las ciudades más acogedoras y cosmopolitas del mundo. Cientos de nacionalidades se dan cita en nuestra ciudad con el fin de conocer y disfrutar de su gran riqueza cultural y gastronómica. Hoy, desde Monte Nevado, os descubrimos un poco de historia.
Llega el verano y con él, Madrid se convierte en una de las ciudades más acogedoras y cosmopolitas del mundo. Cientos de nacionalidades se dan cita en nuestra ciudad con el fin de conocer y disfrutar de su gran riqueza cultural y gastronómica. Hoy, desde Monte Nevado, os descubrimos un poco de historia.
Madrid se convirtió en capital en el año 1561 en tiempos de reinado de Felipe II. Durante siglos el escudo de la capital tuvo un dragón. Este simbolismo propio del Medievo, incrementó el espíritu de lucha por parte de los reinos cristianos. Pasarían años hasta que se modificó el dragón por la idea de un grifo con cabeza de águila y cuerpo de león. El dragón estuvo presente en la céntrica y representativa fuente de Cibeles por la que según cuentan los escritos, por su boca salía agua con el que se suministraba a los madrileños.
En el siglo XIX, se eliminó esta escultura de la  Cibeles, no hubo más y el diseño se conserva tal y como podemos apreciar hoy en día dando un agradable paseo por la capital.
A lo largo de los años, Madrid ha tenido una gran variedad de escudos a lo largo de los años. El  actual, en el que el oso y el madroño son los protagonistas, junto con las siete estrellas de plata y la corona real, apareció en el siglo XX. Nada mejor para conocer la historia de Madrid que conocer sus gentes y su gastronomía. Os recomendamos disfrutar de la gastronomía de Madrid en nuestras cafeterías Monte Nevado, con sus recetas fomentadas en la dieta mediterránea.